Planta GIRI: hacia una industria gráfica más sostenible

En marzo de este año, Ambipar inaugurará un Centro de Clasificación y Pretratamiento inspirado en la Gestión Integral de Residuos Industriales (GIRI), cuya capacidad, tecnología y visión van de la mano con las metas de sostenibilidad que hoy busca la industria gráfica.

31/01/2024

Con una capacidad de clasificación y pretratamiento de 60.000 toneladas de residuos al año, la planta GIRI de Ambipar, empresa líder en gestión ambiental de origen brasileño y que está presente en más de 40 países, ofrecerá servicios a distintas empresas y sistemas de gestión REP con el fin de maximizar los volúmenes de valorización de deshechos.


Andrés Jensen Velasco, gerente Corporativo de Desarrollo y Nuevos Negocios en Ambipar, sostiene que “para alcanzar una verdadera economía circular en Chile, es necesario aumentar las capacidades. Ahí nace nuestro proyecto GIRI, inspirado en una visión de integralidad que facilite ir acortando las brechas actuales en dichas capacidades, en base a una operación de tamaño relevante para Chile y con un estándar de primera línea en cuanto a tecnologías”.


La construcción de la planta comenzó el segundo semestre de 2022 en la comuna de Quilicura en la Región Metropolitana, instalando equipos de alta gama provenientes de Europa y Estados Unidos. “Estamos terminando el proceso de montaje de los equipos y, en paralelo, finalizando los últimos detalles de la planta para comenzar con las operaciones a partir de marzo de 2024”, asegura el gerente.


Ley REP y APL


La planta GIRI ofrecerá una serie de servicios directamente relacionados con la industria gráfica, respondiendo a las necesidades de las empresas de tratar diversos tipos de deshechos. Entre estos destacan los envases y embalajes que puedan destinarse al reciclaje como primera opción, y otros, como materiales contaminados con hidrocarburos u otros elementos peligrosos. También dará solución para una gestión sostenible de productos desechados por inventario obsoleto, ya sea por su fecha de caducidad, falla en el cumplimiento de estándares, cambio de imagen o similares.


“Esta planta nos permitirá hacernos cargo eficientemente de estos deshechos, evitando que su destino sea la eliminación en un relleno sanitario y, en cambio, puedan destinarse a terceros que puedan valorizarlos”, sostiene Andrés Jensen Velasco.


Esta función se encuentra directamente relacionada con la Ley REP y el Acuerdo de Producción Limpia (APL), instancias que buscan potenciar el cuidado del medio ambiente de la mano de la industria gráfica.
El gerente general de Eco-opera y asesor medioambiental de Asimpres, Fernando Álamos, quien visitó la planta a comienzos de este año junto a la Gerente General de ASIMPRES, María Eugenia Mingo; asegura que iniciativas como esta planta GIRI “entregan opciones para los socios que busquen cumplir con el APL, para asegurarse de que estos residuos o aparatos eléctricos y electrónicos van a terminar en buenas manos”.


Sostenibilidad para la industria


La planta GIRI tendrá capacidad de procesar residuos de aparatos eléctricos y electrónicos bajo una mirada de pretratamiento, donde, tras un proceso de desmantelamiento y/o trituración, se realiza una selección de piezas con valor agregado para su reutilización, reciclaje u obtención de materiales valiosos como metales preciosos.


También liners de etiquetas, PVC de gigantografías y polilaminados, etiquetas mal impresas o que no cumplieron los requisitos del control de calidad, podrán ir a la línea de clasificación para el reciclaje.
Los equipos de producción obsoletos, por su parte, se podrán procesar, siendo desmantelados en sus piezas principales, las que serán enviadas a valorizadores específicos. En algunos casos, incluso, vía exportación a otros países.


En el caso de los materiales contaminados con hidrocarburos o solventes, su destino será el pretratamiento para la generación de combustible derivado de residuos, similar a lo que ocurre con otros materiales no reciclables. Esto, sostiene Andrés Jensen Velasco, “busca salvar estos deshechos de terminar en rellenos sanitarios y someterlos a un proceso que permita la valorización energética, que corresponde al siguiente nivel en la jerarquía para la gestión de residuos. Ese combustible lo va a utilizar la industria cementera, que reemplaza combustibles fósiles utilizados durante sus operaciones, con la consiguiente disminución de la huella de carbono en sus operaciones”.


Fernando Álamos sostiene que: “El rubro de la impresión gráfica está en deuda en términos de reciclaje de materiales plásticos, o que no son 100% papel, y esta oferta es interesante para enfrentar el desafío que representa la valorización de liners o de distintos materiales que tienen adhesivos o mezclas de materiales, y que son difíciles de separar”.


Tecnología e innovación


En términos de tecnología, la planta de Ambipar cuenta con equipos y máquinas de tecnología de punta. Así, comenta Andrés Jensen Velasco, “en los procesos de clasificación de reciclables se está implementando una operación semiautomática, donde muchos de los materiales se clasifican automáticamente gracias a procesos mecánicos y ópticos de alta complejidad”.


Así, es posible pre-clasificar mecánicamente los productos de dos y tres dimensiones, para posteriormente recuperar metales de forma automática mediante trampas magnéticas para los ferrosos y otras que repelen a los aluminios. También se incluyen lectores ópticos por rayos infrarrojos que están programados para identificar ciertos materiales. Todos estos procesos son mediados por personas encargadas de hacer el control de calidad constantemente.


A modo de proyección, el gerente Corporativo Desarrollo y Nuevos Negocios en Ambipar afirma: “Como una posibilidad de crecimiento futuro, podríamos incorporar la siguiente etapa que consiste en producir la materia prima reciclada. En Brasil contamos con estos servicios y procesos a partir de residuos reciclables y, próximamente, estaremos introduciéndolos también en Colombia”, concluye.