Cuando el packaging lo es todo: sistema, experiencia y relato
06/04/2026Los casos de CCU y Viña Concha y Toro muestran cómo el desarrollo de envases integra tecnología, diseño y colaboración con proveedores para responder a consumidores más exigentes y a los desafíos de sostenibilidad de la industria.

Packaging como ecosistema: innovación, proveedores y circularidad en la estrategia de CCU
En la industria de bebidas, el packaging dejó de ser solo un envase para transformarse en un sistema que integra diseño, tecnología, proveedores y sustentabilidad. Evelyn Peña, Gerente de Planificación y Circularidad de CCU, explica cómo este ecosistema impacta directamente en la experiencia del consumidor y en el desarrollo de la industria.
En CCU, compañía multicategoría de bebestibles, el packaging es entendido como un componente central del producto, con un rol que va más allá de la protección.
“Es uno de los ingredientes de nuestros productos, con mucha relevancia dentro de la receta, porque no solo permite proteger y transportar, sino que también nos permite comunicarnos con el consumidor, entregar información y generar una conexión sobre lo que estamos transmitiendo como marca y como producto”, señala Evelyn Peña.
A través del envase, la compañía comunica atributos, ocasiones de consumo y orientación de uso, transformándolo en un punto de contacto clave en la decisión de compra.
Diseño que construye percepción
El diseño cumple un rol fundamental en la construcción de marca y en la relación con el consumidor.
“Todo lo que es la gráfica es muy relevante porque finalmente es donde se transmite la esencia de la marca. No es solo texto, también son colores, códigos visuales y elementos que permiten conectar de otra forma con el consumidor, que ya asocia ciertos atributos a determinados diseños”, explica Peña.
Así, el packaging no solo informa, sino que también sugiere calidad, crea emociones y nos da identidad, influyendo directamente en la elección del producto.
Formatos que responden a la experiencia
La diversidad de materiales y formatos permite adaptarse a distintas ocasiones de consumo.
“El packaging no solo comunica, también está diseñado para la preferencia del consumidor según cómo y dónde va a consumir el producto. La lata, por ejemplo, permite un branding completo y se enfría más rápido, lo que mejora la experiencia; el vidrio está muy asociado a calidad; y el plástico aporta accesibilidad y facilidad de transporte”, detalla.
Cada formato, entonces, responde tanto a variables técnicas como a percepciones y hábitos de consumo.
Innovación aplicada al envase
La compañía ha impulsado desarrollos que integran tecnología y comunicación en el packaging, “hoy los QR son muy utilizados en nuestros envases, porque nos permiten conectar con plataformas digitales, entregar información específica, generar concursos y fidelizar. También trabajamos con tintas que cambian con la temperatura o con texturas que diferencian categorías, lo que aporta a la experiencia del consumidor”, comenta Peña.
Estas innovaciones responden a un consumidor cada vez más conectado y exigente.
Proveedores: socios clave en el desarrollo del packaging
El rol de los proveedores es fundamental en la materialización de estas soluciones. Para CCU, no se trata solo de abastecimiento, sino de una relación estratégica de co-desarrollo.
“Es muy importante, porque básicamente los proveedores hacen posible que nosotros podamos tener estos packaging. Trabajamos con una diversidad muy amplia, donde cada uno tiene su especialidad, y ahí es donde continuamente vamos mirando qué nuevo tienen ellos, qué nuevo tenemos nosotros y cómo podemos desarrollar proyectos en conjunto”, afirma Peña.
Esta colaboración incluye exploración tecnológica, evaluación de factibilidad local y desarrollo de nuevas soluciones, “si identificamos una oportunidad, la trabajamos con ellos para ver si se puede hacer en Chile, si hay que traerla desde otros países o si necesitamos desarrollar un proveedor que tenga esa experiencia. Además, es clave que nos aseguren disponibilidad, eficiencia de costos y que operen de forma responsable”, agrega.
De esta manera, los proveedores se consolidan como actores clave en la innovación y en la capacidad de respuesta al mercado.
Circularidad y desafíos del sistema
En materia de sustentabilidad, la compañía cuenta con la estrategia “Junto por un Mejor Vivir”, con la que ha avanzado en iniciativas como el uso de PET reciclado proveniente de sus propias botellas y el desarrollo de sistemas de recolección.
Sin embargo, el desafío es compartido con el consumidor, “hoy solo el 18% de los packaging son recolectados y reciclados. De cada 10 botellas, solo dos tienen una nueva vida, por lo que todavía hay un camino importante por recorrer”, advierte Peña.
En este contexto, el packaging también cumple un rol educativo, incentivando a una mayor participación en el reciclaje.
Metas hacia 2030
CCU ha definido objetivos claros: avanzar hacia envases 100% reciclables y aumentar significativamente el uso de material reciclado.
“Hoy estamos en niveles superiores al 95% de reciclabilidad y esperamos llegar al 50% de material reciclado al 2030, lo que refleja nuestro compromiso con la circularidad y con generar un impacto positivo”, concluye.
En un escenario donde la innovación y la sustentabilidad son clave, el packaging se consolida como un punto de articulación entre industria, proveedores y consumidores.