APL inicia su segundo año de implementación con foco en planes de mejora y fortalecimientodel cumplimiento de la Ley REP

29/01/2026

El primer taller del año 2026 del Acuerdo de Producción Limpia (APL) reunió a las empresas adheridas para revisar avances, ordenar la programación del segundo año y profundizar en herramientas prácticas para mejorar la gestión energética, el manejo de residuos y el cumplimiento de la Ley REP.

Con la realización de su primer taller del año 2026, el Acuerdo de Producción Limpia (APL) dio inicio formal a su segundo año de implementación, avanzando ya hacia la decimotercera versión de estos encuentros técnicos desde el comienzo del proceso.

La jornada tuvo como eje central la revisión de los avances alcanzados hasta ahora y la presentación de la programación anual, junto con el abordaje de contenidos clave orientados a apoyar a las empresas en el diseño e implementación de planes de mejoramiento en distintos ámbitos de su gestión.

“Este taller estuvo enfocado en poner al día a las empresas respecto de los avances del APL, pero también en entregar herramientas que les permitan diseñar planes de mejora concretos, basados en información real y en sus propios registros”, explicó Sara Contreras, miembro del equipo consultor que acompaña la implementación del APL.

Planes de mejora basados en información y registros

Uno de los temas centrales del taller fue el diseño de planes de mejoramiento en áreas como eficiencia energética, gestión de equipos, manejo de residuos y control de insumos, contenidos que se han venido trabajando de manera progresiva en talleres anteriores.

Durante la jornada se presentaron antecedentes consolidados de la línea base de las empresas, identificando hallazgos relevantes en gestión de energía y residuos. A partir de este análisis, se reforzó la importancia de contar con registros más completos y detallados.

“Detectamos que aún existen brechas importantes en la cantidad y calidad de los datos que manejan las empresas. Contar con registros más robustos es clave para poder visualizar oportunidades reales de mejora”, señaló Contreras.

En el ámbito energético, se abordó la identificación de los equipos de mayor consumo, junto con recomendaciones para analizar condiciones y tiempos de operación, así como aspectos asociados a climatización y control de temperatura.

Gestión de residuos y trazabilidad

En materia de residuos, el taller puso énfasis en la necesidad de mejorar los registros para diferenciar correctamente los distintos tipos de residuos y sus destinos finales, con el objetivo de avanzar tanto en la reducción como en la valorización.

“Uno de los objetivos específicos del APL es mejorar la gestión de residuos, no solo reduciendo su generación, sino también optimizando su valorización. Para eso es fundamental saber con claridad qué residuos se generan y qué ocurre con ellos una vez que se entregan a los gestores”, indicó la vocera.

Este trabajo se vincula directamente con los requerimientos de trazabilidad y con las obligaciones que establece la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), especialmente en lo relativo a envases y embalajes.

Refuerzo práctico en Ley REP

Otro de los focos del taller fue el reforzamiento de información para el cumplimiento de la Ley REP, abordando conceptos clave y aclarando diferencias relevantes, como la distinción entre productor REP y consumidor industrial.

“No solo se trata de declarar los envases y embalajes puestos en el mercado, sino también de entender qué ocurre con los residuos que quedan en cada empresa y cuáles son las obligaciones específicas asociadas a esa información”, explicó Contreras.

La jornada incluyó ejercicios prácticos que permitieron a las empresas identificar los datos necesarios para cuantificar tanto los envases puestos en el mercado como los residuos generados en sus propias instalaciones.

Compromiso de profundizar en el segundo año

Desde las propias empresas surgió el interés por seguir profundizando en los contenidos asociados a la Ley REP, reconociendo que aún existen aspectos que requieren mayor claridad y aplicación práctica.

“Quedó el compromiso de seguir reforzando estos temas en los próximos talleres, bajando la normativa a la realidad concreta de cada instalación, para que las empresas puedan avanzar con mayor seguridad y efectividad”, destacó Sara Contreras.

El segundo año de implementación del APL se proyecta así como una etapa de consolidación y aprendizaje aplicado, orientada a identificar oportunidades de mejora y a fortalecer una gestión más eficiente y sostenible en la industria gráfica.

“Estamos en un proceso de aprendizaje continuo, donde vamos complementando información y detectando oportunidades que pueden generar mejoras reales para la industria. Ese es el foco que queremos reforzar durante este segundo año del APL”, concluyó.