Incidir también es corregir: el valor de un gremio cuando la política pública escucha
26/12/2025La incidencia gremial no siempre se expresa en grandes anuncios ni en cambios visibles para la opinión pública. Muchas veces ocurre en espacios técnicos, en conversaciones persistentes y en la capacidad de advertir, a tiempo, cuando una buena intención normativa puede transformarse en un problema estructural para una industria completa. En ese punto, el rol de los gremios no es accesorio: es parte fundamental del buen funcionamiento de las políticas públicas.

Un gremio representativo cumple una función que el Estado, por sí solo, no puede reemplazar. Ordena la voz de un sector productivo, canaliza su diversidad interna y traduce su realidad económica, tecnológica y laboral en insumos comprensibles para el diseño de normas y regulaciones. Cuando esta representación no existe o es débil, las políticas públicas se construyen sobre diagnósticos incompletos, generando efectos no deseados que terminan afectando inversión, empleo y competitividad.
El trabajo realizado en torno al proyecto de ley de plásticos de un solo uso es un ejemplo concreto de cómo la acción gremial puede mejorar la calidad regulatoria. La derogación de una iniciativa que se superpone con una ley ya vigente permitió corregir una distorsión normativa relevante. Para la industria gráfica y del packaging, este avance significó reducir incertidumbre, evitar una doble carga regulatoria y dar estabilidad a un sector que emplea a miles de personas y que ya estaba avanzando en procesos de adaptación y cumplimiento ambiental.
Este tipo de incidencia no responde a una lógica de presión ni de bloqueo. Responde a la responsabilidad de representar a una industria de manera técnica, informada y con visión de largo plazo. Incidir es aportar evidencia, advertir inconsistencias y proponer caminos viables, entendiendo que las políticas públicas no solo deben ser bien intencionadas, sino también coherentes, aplicables y sostenibles en el tiempo.
La representatividad gremial es clave para que esta incidencia sea legítima. Un gremio que conoce a sus empresas, que recorre sus realidades productivas y laborales, y que mantiene un diálogo permanente con sus socios, está en mejores condiciones de contribuir al debate público. No habla por una empresa en particular, sino por una industria que genera valor, innova, encadena proveedores y da empleo a miles de chilenas y chilenos a lo largo del país.
En un contexto donde Chile necesita crecer con estabilidad y responsabilidad social, los gremios cumplen un rol institucional que va más allá de la defensa sectorial. Son puentes entre el mundo productivo y el Estado, aportan continuidad en medio de la rotación política y elevan la calidad de las decisiones públicas. Cuando un gremio incide con seriedad y representatividad, no solo fortalece a su industria: contribuye a un mejor diseño de políticas públicas y, con ello, al desarrollo del país.
Carolina Neumann
Gerente General de ASIMPRES